Más allá del GPS: Protocolos reales para la supervivencia de tu carga (y tu operador) en 2026″


En el mundo de la logística, 2026 no nos está dando tregua. Quienes estamos en la línea de fuego de la seguridad sabemos que tener un GPS ya no es suficiente; los delincuentes ya saben cómo bloquearlos o evadirlos. La verdadera seguridad no está en el aparato, está en el protocolo y, más importante aún, en que el operador sepa qué hacer en el milisegundo en que algo sale mal. Hoy quiero compartir algunas lecciones duras que he reforzado recientemente, tanto en el análisis de incidentes en ruta como en la protección de activos fijos (sí, incluso en plazas comerciales aparentemente seguras).

1. El mito de la «parada rápida» no de los riesgos más altos actualmente ocurre cuando la unidad no está en movimiento. Ya sea esperando para ingresar a un CEDIS o buscando un lugar para pernoctar.

  • El Protocolo de Espera: Necesitamos erradicar la costumbre de esperar «en la calle de enfrente». Si el CEDIS no tiene patio de maniobras seguro, el protocolo debe dictar paraderos autorizados a kilómetros de distancia y un sistema de «llamada justo a tiempo».
  • Paraderos Seguros: La planificación de ruta debe incluir paraderos validados previamente (por ejemplo, en rutas críticas como el norte del país, identificar zonas con iluminación, vigilancia y flujo constante). No cualquier gasolinera sirve.

2. La regla de la «No Detención» en carretera Este es un clásico que los delincuentes siguen usando porque funciona: provocar un ruido extraño en la unidad (arrojar un objeto, simular una falla) para que el chofer se orille en una zona despoblada.

  • La indicación al operador: El protocolo debe ser implacable: Bajo ninguna circunstancia se detiene la unidad ante un ruido no identificado si no es una zona segura. Es preferible dañar una llanta que perder la unidad entera y poner en riesgo la vida del chofer. El monitorista debe estar entrenado para detectar bajas de velocidad injustificadas e intervenir inmediatamente por radio.

3. La tecnología falla, el protocolo no debería Recientemente revisé un caso de sustracción de mercancía en una tienda de una plaza comercial conocida. ¿El problema? Las alarmas de salida no funcionaban. Esto aplica tanto al retail como a la logística: no podemos depender 100% de la tecnología. Si las plumas de acceso fallan, si la cámara se apaga, ¿cuál es el plan B del guardia? La tecnología es un apoyo, pero el factor humano capacitado es el que detiene la merma.

La seguridad es un sistema vivo. Los delincuentes actualizan sus «protocolos» todos los días; nosotros debemos hacerlo más rápido. Invertir en cámaras de IA para detectar EPP está excelente (y de eso hablaré en otro momento), pero si nuestros operadores y monitoristas no tienen claro el «Qué hacer si…», estamos ciegos.

¿Ustedes qué protocolos de seguridad han tenido que actualizar este año en sus operaciones logísticas?

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Acerca de Anibal

Ingeniero Industrial egresado en 2007, Viajero de corazón y trabajador de hobbie. Soy Instructor certificado de la Secretaria de Trabajo y Previsión Social. Mi frase, "Sin prisa pero sin pausa" y como viajero coincido en el hecho de "Viajar es la única cosa que puedes comprar, que te hace mas rico"